La filial Acre siempre fue un enorme desafío para nosotros. En 1.999, asumimos la responsabilidad de producir energía eléctrica con el parque generador existente. La experiencia nos mostró que un equipo entrenado, atento al funcionamiento continuo de las plantas, posibilitaría identificar cualquier falla en la operación. Esta fue nuestra obsesión desde el principio. Este es nuestro mayor activo.
Hoy, diez años después, sabemos que tamaño no es documento. Los procedimientos desarrollados en gestión, que van desde la creación de la figura del operador-mantenedor hasta el dominio completo de la logística del negocio, se aplican a todas las plantas por igual. Tanto puede ser Cruzeiro do Sul, donde atendemos a más de 200 mil personas, como en Assis Brasil, donde atendemos a poco más de 6 mil personas. Lo mismo ocurre con la cantidad de grupos generadores, sea con 30 o con 4 unidades. Nuestros profesionales están preparados para enfrentar cualquier tipo de desafío.
Donde miremos, podemos comprobar lo que la unidad Acre posibilita en término de desarrollo: carreteras y calles pavimentadas, comercio pujante y población multiplicada.
Nuestros colaboradores tratan sus actividades con total autonomía, siguiendo siempre el concepto repetido durante los entrenamientos: “Si quieres prosperar, asume plenamente tu actividad como si fuera tu propio negocio”. Todo equipo es tratado de manera sostenible, como parte de la transformación que deseamos para nosotros, y en beneficio de nuestros clientes.
Eso nos hace mirar hacia el futuro con confianza, por que la experiencia adquirida reúne capital sólido que nos permite asumir, con tranquilidad, los desafíos de esta apasionante misión de generar energía en regiones aisladas.
Olivar Mesquita






















