Eletrobras Amazonas Energia inaugura mini planta solar en Sobrado (AM); proyecto desarrollado en conjunto por Guascor y Kyocera.

Gran emoción en Sobrado, a las márgenes del Rio Negro, en Nuevo Airão (AM): es tiempo de celebrar la llegada de la energía eléctrica a la comunidad, gracias a la instalación de una planta solar y de un pequeño sistema de distribución. El proyecto, coordenado por Eletrobras Amazonas Energia, y desarrollado en el ámbito del Programa Luz para Todos (LPT), abarca la instalación de 12 plantas en Autazes, Barcelos, Beruri, Eirunepé y Maués. Guascor tiene orgullo en participar de la implantación de estos sistemas, en conjunto con Kyocera.
Los módulos fotovoltaicos convierten energía solar en eléctrica, almacenada en baterías y distribuida por minirredes para las residencias u unidades consumidoras, como escuela e iglesia. El sistema de pre pago y el control de la operación se hacen de manera remota, en la sede de Eletrobras Amazonas Energia, en Manaus. En Sobrado, son beneficiadas 15 familias; todos los proyectos benefician a 222 unidades consumidoras.
Vida mejorContando con energía 24 horas/día, la gente del pueblo de Sobrado ha pasado a economizar algo como R$ 150,00, que se gastaban con la compra de combustible para el generador que los atendía apenas por tres horas. La llegada de la electricidad continua transforma la realidad: en el intenso calor, guardar comida en la nevera es novedad. “Le energía eléctrica es el combustible del progreso. Podremos invertir en el comercio, comprar una bomba para distribución de agua y todo lo que antes no podíamos. La vida de todos gana nuevo sentido”, contó el líder de la comunidad, Raimundo Alves – y el no llegó a mencionar la realización del sueño de asistir televisión en casa sin interrupciones, así como las condiciones de mejoría para la educación, al poder contar con aulas a la noche y el acceso a internet. La electricidad por sí misma no resuelve todos los problemas de Sobrado. Pero es un camino que empieza a ser trillado, al mejorar no solamente la calidad de vida, como el acceso a más informaciones y la formación de las personas. En el evento, el vicegobernador, José Oliveira, recordó su propia historia: de niño pobre que aprendió a leer a los 12 años y logró crecer en la vida. “Quien sabe uno de estos niños no sea un futuro gobernador”, afirmó en un emocionado discurso. |


